Las gotas surcan la piel
como pequeños arroyos
que desgastan el suelo
y sin embargo desaparecen en la sequía.

No importan los viejos fracasos,
o los nuevos,
porque el plañir del cielo
bautiza y renueva.

Los pies se vuelven pesados,
o quizás es la ropa,
pero no importa
si es necesario arrastrarse.

Las baldosas flojas esperan
como trampas para osos o minas,
aunque en el contexto no importan.

Lejos,
en la esquina pasada,
algún problema se queda olvidado.
Ojalá su desdicha sea eterna.

Tags: .

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Relacionadas

¿Se terminó la IA barata?
Nueva sección, nuevos modelos, nuevos recursos gratis
Nuevos modelos, mejores infografías y parece que todo se va a volver más caro
¿La IA tiene “alma”? ¿La IA es una bomba nuclear? ¿Ya te sumaste a mi curso?
Un mito que se hace realidad, se me terminan los token y un lanzamiento esperado
Sora ha muerto, las IAs con más control y ¿ya te pagan en tokens?
Cucaratrón, la “langosta” 🦞 sigue en la cima y el newsletter se nos llenó de bichos