Se erige como ironía
que envuelve nuestra historia
y nos corroe como el tiempo.
Es esa meta que surge
de nuestros anhelos más profundos,
utopía de la ventana Este,
donde sale el Sol.
Pero nuestras piernas
se fortalecen
y el infinito comienza
a padecer de finitud.
Lo que era imposible de superar,
se alcanza, se posee
y su valor se pierde.
Nuestras esperanzas
nos piden lo que no tenemos,
obtenido se vuelven obsoleto.
Tal vez sea cierto
que amamos nuestros deseos,
más que otras cosas.
Aunque olvidamos que lo querido
no siempre tiene su paralelismo
con lo necesitado.
El día se termina por occidente,
las demás estrellas
comienzan su jornada
de protagonismo.
Tags: .

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Relacionadas

¿Se terminó la IA barata?
Nueva sección, nuevos modelos, nuevos recursos gratis
Nuevos modelos, mejores infografías y parece que todo se va a volver más caro
¿La IA tiene “alma”? ¿La IA es una bomba nuclear? ¿Ya te sumaste a mi curso?
Un mito que se hace realidad, se me terminan los token y un lanzamiento esperado
Sora ha muerto, las IAs con más control y ¿ya te pagan en tokens?
Cucaratrón, la “langosta” 🦞 sigue en la cima y el newsletter se nos llenó de bichos