Hoy te vi
mientras bajabas del colectivo.
Yo estaba escondido
entre las revistas
y pase inadvertido.
Estabas,
me es inevitable decirlo,
distinta, muy diferente.
Al regresar a mi casa,
busqué fotos de nuestros
momentos felices
y también note la diferencia.
La curiosidad me corroía,
así que busqué fotos
anteriores al génesis de nuestro amor
y vislumbré la misma mirada
de la chica que no me miraba.
Guardaré esta duda para siempre:
¿Fui un oasis en tu desierto?
O
¿Fui el desierto en tu oasis?
Tags: .

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Relacionadas

La IA empieza a dejar huellas
A las estrellas y con baja de precios
Es una época maravillosa para probar cosas
Más modelos, más política, más para hacer con IA
Nuevos modelos en el horizonte, viejos conocidos reaparecen y la política sigue ahí
Todo pasa por Washington
¿Se terminó la IA barata?