Sobre el estado de la IA
Entiendo que hay dos grandes enfrentamientos dentro del mundo de la IA: quién tiene el modelo más grande y quién el más chico.
Intuitivamente “más grande” suena mejor, peroooo más grande significa más cálculos y más cálculos es igual a una supercomputadora gastando electricidad, por lo que para el proyecto de un Chatbot de un medio pequeño, o una aplicación de recomendación de noticias super personalizada esa ecuación económica no parece muy rentable.
En el Cada Tanto anterior mencioné que esto cambiaba el juego y quiero contar rápidamente algunas experiencias:
- En Tres Barbas (mi empresa de desarrollo) utilizamos agentes de GPT4o-mini para clientes que necesitan buenas respuestas en sus servicios, pero no demasiado elaboradas.
- Por otro lado, le pregunté al Consultor IA que lanzamos con el primer número de este newsletter cómo el abaratamiento de los modelos podía influir en la industria de medios y señaló que la “democratización” del uso por precios más competitivos podía llevar a innovar en nuevos modelos de negocios y productos. Para pensar.
La nota esta semana la dio Google con su modelo superior a GPT 3.5, pero 10 veces más chico (y liviano). Por los libres, la versión liviana de Mistral y Llama también quieren entrar. Vamos a ir siguiendo esta novela, que es en la que podemos participar sin gastar miles o millones de dólares.
Cada vez es más difícil saber qué es real
Las implicancias en las posibilidades son increíbles, pero también peligrosas y tenemos que aumentar la atención los que tenemos responsabilidad en la verificación de la información: cada vez estamos más cerca de un video de IA que sea perfecto y muy barato.
Ya entraré en detalles en futuras entregas, pero por si quieren jugar y no vieron nada, sin pagar se puede usar la china Kling y pagando el modelo 3 de Runway, ambos de lo mejorcito que usé hasta ahora y los más fáciles también.
¿Se nos termina Google?
En los últimos días anunciaron el SearchGPT Prototype de OpenAI y ya está hace mucho la polémica Perplexity que en resumen lo que hacen es navegar internet y darte resultados como Google, pero más digeridos y evitando la búsqueda de páginas y páginas (que nadie hacía en realidad porque es raro pasar de la segunda página, pero bueno…)
Lo que hoy nos interesa de eso es para los que generan contenido del tipo SEO que van a tener que ajustar cada vez más sus contenidos para “seducir” IAs. Eso en parte ya debería estar pasando con la IA de Meta aplicada a las redes o a WhatsApp porque hay tráfico ahí y no pasa por Google en una buena parte. También tendremos un ojo en este tema.
Creando música sin tener idea de música
Hace unos días un amigo lanzó su cuarta temporada de su streaming y a mí se me ocurrió hacerle una canción para “motivarlo” y usé la lógica de “hacen periodismo de investigación” y el canal se llama “Asociación Ilícita” y salió esto (escuchar).
Podría estar bastante poniendo ejemplos de uso, pero hay dos que me gustan mucho: hacer canciones sobre temas que estemos estudiando o bandas sonoras para videos de redes sociales que, por ahora, no tengan problemas de derechos de autor.
¿Cómo?
Para estos ejercicios usé la herramienta Suno, hay otras, pero esta tiene muchos usos gratuitos y además un modelo de IA muy desarrollado y bastante bueno (no perfecto) con las voces en español.
1- Nos hacemos una cuenta gratuita en Suno.com
2-Vamos a “Create” y nos va a salir algo así:

Ahí ya podemos poner la idea de canción, hasta 200 caracteres y la lógica del estilo musical. También podemos elegir si es instrumental o no (ideal si queremos hacer BSO para videos de redes).
3-Si lo anterior no nos sirve, desplegamos Custom y vamos a tener más opciones:

Ahí podemos poner la letra de la canción, hasta 3 mil caracteres, el tipo de música y debajo un título para identificarlo. Esperamos un poquito y está listo.
Nota: las letras las podemos generar con nuestra IA favorita, yo por costumbre paso todo por ChatGPT antes de subirlo a Suno, pero es una cuestión de gustos no excluyente. También puede servir para ponerle música y voz a letras propias.