Veo su largo pelo oscilar
mientras se marcha,
quizá esperando alguna palabra mía
para darse vuelta y regresar.

Pero esa palabra nunca llega,
porque el péndulo de su cabello
me tiene hipnotizado.

Me fascinan las pequeñas derrotas,
esas que son un puñal
que sirve para aprender.

No es que me guste perder,
no hablo del Día D o de Waterloo,
solo de una pequeña escaramuza
que deja un mal sabor de boca.

Aunque tras cerrar la puerta
me sentí el Minotauro
que espera a un Teseo
que no llega.

Tags: .

Relacionadas

Sora ha muerto, las IAs con más control y ¿ya te pagan en tokens?
Cucaratrón, la “langosta” 🦞 sigue en la cima y el newsletter se nos llenó de bichos
Los agentes de IA comienzan a tomar el control…
¿Se viene la web 4.0?
Tu “Jarvis” a USD 19 al mes, lo que nos dejó el Super Bowl y novedades
¿Qué está pasando con el cangrejo 🦞? Chismes y publicidad cruzada y más
Jugar para contar, el video se vuelve más barato y curso presencial